Experiencias anteriores

Rupit i Pruït

Tras las presentaciones con la guía local que nos acompañó durante toda la jornada, cruzamos el puente colgante y ‘desembarcamos’ directamente en el casco histórico.

Nuestra primera parada fue en la Fonda Marsal, donde disfrutamos de un desayuno de chocolatada y coca.

Después de coger fuerzas con el desayuno, comenzamos la visita guiada paseando por las bonitas calles empedradas de este pueblo, conociendo su rica historia.

Tras la visita guiada que ocupó buena parte de la mañana y después de un tiempo libre para disfrutar del ambiente local; regresamos a la Fonda Marsal para disfrutar de un almuerzo con productos típicos de la zona, con una copa de cava como broche de oro del día y poco antes de regresar a Barcelona.